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El
Gobierno Colombiano no está comprometido con la paz, sino
obsesionado con derrotar militarmente a las fuerzas
insurgentes, obsesionado con la guerra.
En
lugar de poner todo su empeño en construir una solución
política viable y duradera al conflicto armado, el Gobierno
Colombiano busca cualquier pretexto para justificar su
lógica militarista.
El
Presidente Uribe no está comprometido con el intercambio
humanitario, sino ciegamente empecinado en demostrar sus
argumentos de guerra.
Más
preocupado por salvar las apariencias que por salvar las
vidas de sus conciudadanos, el Gobierno Colombiano arremete
contra el Presidente Chávez, porque es el único que ha
tenido éxito en la liberación de rehenes, y ha explorado el
único camino hacia la paz y la unidad que necesita nuestro
pueblo hermano: el camino del diálogo y el entendimiento.
El
Gobierno Colombiano no está comprometido con la liberación
de los rehenes, pues ocupa más su tiempo en mendigar la
indulgencia interesada del Gobierno Imperial de los Estados
Unidos de América.
En
lugar de crear las condiciones para que cientos de familias
vuelvan a reunirse, el Gobierno Colombiano ha llegado al
extremo de obstruir y sabotear las misiones humanitarias de
rescate impulsadas por la comunidad internacional, poniendo
en riesgo la vida de personas inocentes.
El
Gobierno Colombiano no está comprometido con la soberanía de
Colombia, sino desesperado por desviar la atención de su
opinión pública de la masiva presencia de tropas
estadounidenses en su territorio.
Mientras el Presidente Uribe se desvive por salvar el
proceso de guerra en el cual ha sumido a su propio país, la
historia nos enseña que la paz está al alcance de la mano,
cuando existe una voluntad política independiente y soberana.
El
comunicado de la Cancillería Colombiana está plagado de
cinismo e hipocresía. Sus vaivenes vacilantes y su confusa
retórica, son producto de la contradicción que genera la
prédica pública de la concordia con la búsqueda permanente
de la escalada bélica.
Sabe
el Pueblo de Colombia, sus sectores decentes y la opinión
pública mundial, que la acción humanitaria conducida por el
Presidente Hugo Chávez ha logrado, en poco tiempo, revertir
el sentimiento generalizado de resignación y desconsuelo en
el cual estaba sumida la sociedad colombiana.
El
gobierno de Colombia y sus elites no desaprovechan
oportunidad para maltratar al pueblo colombiano, y frustrar
cuanto intento de paz se interponga en su camino.
El
tono ofensivo y desesperado del comunicado colombiano, es
expresión de la debilidad de un gobierno rodeado de
escándalos. Decenas de personeros del más alto nivel,
vinculados al Presidente Uribe, hoy se encuentran tras las
rejas por delitos de terrorismo, paramilitarismo y
narcotráfico.
Encontrar la salida al conflicto colombiano es una
responsabilidad que atañe a todos los hombres y mujeres que
no se resignan a ser espectadores pasivos del sufrimiento y
del dolor de un pueblo hermano.
El
pueblo venezolano ha sido, durante décadas, víctima del
conflicto colombiano. En una expresión de torpeza, la
Cancillería Colombiana reconoce los efectos negativos del
conflicto armado sobre la población civil venezolana, lo
cual justifica, cualquier medida que, en el marco del
derecho internacional, el Gobierno Bolivariano pueda tomar
para regularizar esta situación.
El
Presidente Hugo Chávez y la Revolución Bolivariana han dado
testimonios concretos de amor y solidaridad con nuestros
hermanos colombianos. Por primera vez en la historia, se
regularizó la vida legal de miles de ciudadanos de origen
colombiano, que fueron perseguidos, maltratados y humillados
en venezuela ante la indiferencia absoluta de los gobiernos
oligárquicos de Colombia. Hoy en día, viven bajo el amparo
del Gobierno Bolivariano, libres, en familia y en paz.
El
Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ratifica
su propuesta, apegada al derecho internacional humanitario,
de avanzar en una fórmula que regularice y humanice el
conflicto armado colombiano, que cumplirá 60 años el 9 de
abril, día en el que recordaremos al gran líder de la
justicia, la igualdad y la paz, jorge eliécer gaitán.
El
Gobierno del Presidente Chávez ratifica al pueblo de
Colombia su voluntad irreductible de seguir contribuyendo en
la búsqueda de nuevas liberaciones, del acuerdo humanitario
y de la paz, siempre inspirados por el espíritu eterno del
padre libertador quien con su sabiduría nos sigue guiando:
"en
las guerras civiles es política el ser generosos, porque la
venganza progresivamente se aumenta"
"de
la paz debe esperar todos los bienes y de la guerra nada más
que desastres"
Caracas, 17 de enero de 2008
Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores (MPPRE)
17-01-2008 |