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El desarrollo industrial venezolano se
expresa en 8.974 establecimientos que ocupan a 46/.653
personas. Diversos tipos de industria se concentran en las
ciudades de la región capital y de la región central. En las
últimas décadas se va afianzando la localización de industrias
en las regiones centro-occidental, Zulia, Guayana y Andes.
Desde comienzos de 1960, el gobierno de Venezuela ha dado
más prioridad al desarrollo del sector industrial de la
economía. Fundado en 1961 en una área rica en recursos
naturales, Ciudad Guayana es ahora el mayor centro de
desarrollo industrial. Los principales productos de Venezuela
incluyen petróleo refinado y sus productos derivados, acero,
aluminio, fertilizante, cemento, neumáticos, vehículos de
motor, comida procesada, bebidas, vestuario y artículos de
madera
El desenvolvimiento del desarrollo industrial se ha
acelerado desde comienzos de la década en 1960, conformándose
polígono s y barrios industriales con el establecimiento de
usinas que manufacturan acero, aluminio, derivados del
petróleo, fertilizantes, cemento, neumáticos, vehículos,
alimentos, bebidas, textiles, ropa, calzado, productos
químicos y plásticos. Actualmente se registran 8.974
industrias que ocupan a 461.653 personas. Entre ellas dominan
868 establecimientos de la gran industria que ocupan a 286.379
personas. La mediana industria se expresa en 2.263 fábricas
que ocupan a 100.836 personas. La pequeña industria
corresponde a 5.843 establecimientos que emplean a 74.436
personas.
La mayor relevancia de paisajes industriares se evidencia
en el área metropolitana de Caracas y en sus ciudades
satélites, donde se reconocen 4.319 industrias de bienes de
consumo con 163.612 trabajadores. Igualmente destacan en los
corredores industriales de los Valles de Aragua y del Tuy,
especialmente en las ciudades de Valencia, Maracay, La
Victoria, Cagua, Turmero, Tejerías y en sus ciudades
inmediatas, lo que explica que en esta región central se
ubiquen 1.713 industrias que ocupan a 151.381 personas. En
estos núcleos industriales se concentra una importante fuerza
de trabajo y calificada gestión gerencial, sumándose enormes
mercados de consumo. Además, estas industrias se benefician
por el fácil acceso de materias primas importadas por los
puertos de La Guaira y de Puerto Cabello y el aeropuerto de
Maiquetía, y son servidas por la red de autopistas y
carreteras que las unen con los principales centros
consumidores de la nación.
En la región centro occidental el dinamismo industrial de
Barquisimeto, Carora, El Tocuyo, Sarare, La Miel y otros
núcleos urbanos explica que se reconozcan 798 establecimientos
industriales que ocupan a 44.600 trabajadores. En el estado
Zulia la pujanza industrial de Maracaibo y sus ciudades
satélites ha consolidado a 694 industrias que ocupan a 31.100
trabajadores. En la región de los Andes el dinamismo de San
Cristóbal, El Vigía, Barinas y otras ciudades tachirenses y
trujillanas, explica el establecimiento de 632 industrias con
19.809 trabajadores.
Notable es la expansión industrial que se registra en el
estado Bolívar, en especial con los complejos de industrias
pesada y de transformación de Ciudad Guayana, que explican el
emplazamiento de 264 industrias que ocupan a 28.828
trabajadores. En cambio, es lento el dinamismo industrial en
la región nororiental, aunque se reconocen industrias de
importancia instaladas en Cumaná, Maturín, Guanta, Puerto La
Cruz, El Tigre, Guanipa, con 411 industrias que ocupan a
18.584 personas. Escaso es el desenvolvimiento industrial en
los llanos, salvo en la expansión de agroindustrias e
industrias de procesamiento de carne en Calabozo, San Fernando
de Apure, Valle de La Pascua y otras ciudades, lo que explica
la instalación de 112 industrias con 3.013 trabajadores.
Menores son las actividades industriales en la Isla de
Margarita con sólo 30 establecimientos industriales con 725
trabajadores.
La industrialización del hierro y de la
bauxita
La industrialización del hierro extraído
por Ferrominera del Orinoco, de Cerro Son Isidro, Cerro
Bolívar y otros sitios, así como de la bauxita extra ida en
los Pijiguaos, es básica para el desarrollo
geográfico-económico del país. Ello se está logrando con la
transformación del acero en la Siderúrgica del Orinoco y de la
aluminita y del aluminio en los grandes complejos de BAUXILUM,
ALCASA y VENALUM, todos en Ciudad Guayana.
El acero y el aluminio ocupan ventajosa posición para
contribuir al desarrollo económico venezolano, al contar el
país con magníficas condiciones competitivas en la extracción
del hierro y la bauxita, y para su procesamiento en materia
prima básica por el apoyo de recursos hidroeléctricos,
carboníferos, calizas, arenas silíceas, agua y gas natural. La
cuantía y calidad de sus reservas se redobla por su
accesibilidad geográfica por el corredor fluvial del
Orinoco.
El mineral de hierro de alta ley, en extensos depósitos en
el cinturón ferrífero de Imataca, descubierto cerca del
Orinoco en la década de los años 40 permitió la conformación
de yacimientos y campamentos por empresas estadounidenses
hasta su nacionalización en 1975, pasando a ser operados por
la empresa estatal Ferrominera del Orinoco, subsidiaria de la
Corporación Venezolana de Guayana. Se extrae una producción
anual de 18.309.000 toneladas. De los yacimientos guayaneses
de Cerro de San Isidro, Cerro Bolívar, Cerro Barrancos y
otros, el hierro se transporta por vía férrea hasta Puerto
Ordaz en Ciudad Guayana, donde se cuenta con plantas de
concentración y trituración del mineral. Desde allí, una parte
se destina a la transformación en acero y se exportan otras
11.150.000 toneladas de mineral en bruto a Europa, Asia y
Estados Unidos. Aunque se ha agotado el yacimiento del Pao hay
importantes reservas probadas de 1.924 millones de
toneladas.
El hierro destinado a la industrialización
del país es procesado en Ciudad Guayana, Matanzas, en las
instalaciones de la Siderúrgica del Orinoco, SIDOR, con una
producción anual de 2.682.277 toneladas. Corresponden
1.398.910 toneladas a productos planos y 658.521 toneladas a
productos no planos como perfiles, barras, cabillas, alambrón
y tubos. La mayor parte se destina al abastecimiento nacional
de industrias de transformación y se exporta menos de un
millón de toneladas a diversos países. Esta empresa estatal de
SIDOR operó hasta finales de 1997, fecha en que se transfirió
el 70% de su propiedad a inversionistas privados de empresas
tanto de origen latinoamericano como nacional. Hay que tener
en cuenta que SIDOR requiere considerables inversiones en
capitales y en nuevas tecnologías para seguir compitiendo
favorablemente en los mercados. SIDOR planea alzar su
producción a 4.000.000 de toneladas en 1.999.
Se está modernizando en la misma Ciudad Guayana, en
Matanzas, Punta Cuchillo, la industria subsidiaria de la
Corporación Venezolana de Guayana, Venezolana de Ferrosilicio
(FESILVEN) que tiene una capacidad anual de producción de
55.000 toneladas de ferrosilicio y silicio metálico, destinada
mayoritariamente a la exportación. Asimismo está en plena
expansión la fabricación de briquetas de hierro, agregándose a
la planta MINORCA y a la planta SIVENSA, la nueva planta de
Orinoco Iron que iniciará su producción a finales de 1999.
La compañía BAUXILUM, subsidiaria de la Corporación
Venezolana de Guayana, se dedica a la explotación de bauxita
de las minas a cielo abierto de los Pijiguaos, en el Municipio
Cedeño del estado Bolívar, con una capacidad de producción de
seis millones de toneladas al año. El mineral es conducido por
un corto ferrocarril. minero hasta Puerto Gumilla y desde allí
en gabarras por 650 kms. en el río Orinoco hasta Ciudad
Guayana, donde BAUXILUM transforma la bauxita en alúmina,
materia prima que cubre la demanda de las poderosas empresas
filiales mixtas de la Corporación Venezolana de Guayana
productoras de aluminio, Aluminio del Caroní (ALCASA) con una
capacidad de producción de 210.000 toneladas de aluminio
primario y 60.000 toneladas de aluminio para la elaboración de
láminas, e Industria Venezolana del Aluminio C.A. (VENALUM)
con una capacidad instalada de producción de 430.000 toneladas
de aluminio primario. La Corporación Venezolana de Guayana
creó en 1987 la empresa de carbones del Orinoco (CARBONORCA)
que produce ánodos para la industria del aluminio y para su
exportación, con una capacidad de producción de 196.000
toneladas anuales.
En junio de 1999 se acordó un plan de privatización de las
empresas del aluminio. Tanto VENALUM como ALCASA, BAUXILUM, el
laminador de Puerto Ordaz y CARBONORCA serán divididos en
unidades que estarán abiertas a la participación de capital
privado, ya sea nacional o internacional.
Energía Eléctrica
Gran parte de la electricidad de
Venezuela se genera a través de sistemas hidroeléctricos,
principalmente en la Represa de Guri, en el Río Caroní
En la producción de energía eléctrica de Venezuela
participan varios sectores empresariales:
El sector estatal, representado por la Compañía Anónima de
Administración y Fomento Eléctrico (CADAFE), empresa pública a
cuyo cargo ha estado la ejecución del Plan Nacional de
Electrificación, y por la compañía subsidiaria de la
Corporación Venezolana de Guayana (CVG) conocida como
Electrificación del Caroní (EDELCA), que se ocupa de
desarrollar el potencial hidroeléctrico del río Caroní.
El sector privado, orientado a producir energía para
satisfacer determinados servicios públicos.
Los sectores autoabastecidos, como son las empresas
petroleras y las centrales azucareras, que producen
electricidad para su propio consumo.
La capacidad de energía eléctrica instalada en Venezuela
fue, en 1995, de 18.161.000 Kw, mientras que la generada en el
mismo año ascendió a 70.672 millones de Kwh. Por su parte, la
población servida superó los 19,5 millones y el número de
abonados alcanzó la cifra de 3.830.000. De la energía
producida en el país, el 29,6% es de origen térmico
convencional, mientras que el resto es hidroeléctrica.
El consumo por empresas eléctricas con destino a la
distribución se reparte desigualmente entre el sector público
(81%) y el sector privado (19%).
Al cierre de diciembre de 1995, según la Cámara Venezolana
de la Industria Eléctrica (CAVEINEL), el consumo de
electricidad se situó en un total anual de 55.561 Gwh. Este
dato apunta un leve incremento de un 4,8% respecto al año
anterior.
En enero de 1997 se inauguró la central hidroeléctrica
Macagua II, que aporta al sistema eléctrico nacional otros
2.540 Mw anuales, equivalentes a 72.000 barriles de petróleo
diarios. Para el año 2003 se prevé tener lista la central de
Caruachi y antes del 2008 la de Tocoma, generando entre ambas
unos 4.000 Mw adicionales.
Esta importante infraestructura se suma al complejo
hidroeléctrico de Guayana, constituido por las empresas Guri y
Macagua I. Actualmente Guri produce 10.000 Mw, cifra a la que
se incorporarán los cerca de 3.000 Mw que soportará el sistema
Macagua.
Venezuela es uno de los países con mayor grado de
electrificación en América Latina; más del 94% de su población
dispone de servicio eléctrico. Esto es el resultado de un
esfuerzo realizado por el Estado Venezolano y una
significativa concurrencia de empresas privadas.
El Sector Eléctrico Venezolano está estructurado en forma
mixta, integrado por empresas públicas y privadas. En los dos
ámbitos, los lineamientos de política son dictados por el
Ministerio de Energía y Minas, órgano supremo en materia de
energía a nivel nacional, a través de su Dirección de
Electricidad.
Por otro lado, la planificación del sector ha obedecido al
entendimiento entre las principales empresas eléctricas que
firmaron en 1968 el contrato de interconexión, el cual fue
modificado en 1988 cuando, además de CADAFE, EDELCA y la
Electricidad de Caracas, se incorporó ENELVEN. El Estado
Venezolano ha emprendido el diseño de un Plan Energético
Nacional como parte fundamental del Plan Económico, con la
finalidad de asegurarle al país la prestación de un servicio
eléctrico al menor costo posible y con la mayor calidad, que
permita la óptima utilización de los recursos disponibles y
que, al mismo tiempo, garantice continuidad, seguridad y
eficiencia.
Igualmente se diseñó una nueva Ley del Servicio Eléctrico,
la cual tiene por objeto establecer las disposiciones que
regirán el servicio eléctrico en el Territorio Nacional, el
cual no había contado con una normativa legal integral que
ordenara clara y metódicamente las disposiciones generales
aplicables a esta materia.
De acuerdo a las últimas cifras, las Empresas Eléctricas
del Estado generan el 82% de la energía eléctrica que se
consume en el país, sirviendo al 68% del total de
suscriptores. |