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Médico cirujano, científico, catedrático y rector de la
Universidad de Caracas, político, escritor y presidente de
Venezuela.
Hijo de José Antonio de Vargas Machuca y Ana Teresa Ponce.
En 1798, ingresó en la Universidad Real y Pontificia de
Caracas, donde cursó de 1802 a 1806. Se graduó de bachiller en
filosofía el 11 de julio de 1803. Obtuvo sus grados de
bachiller, licenciado y doctor en medicina en el año de
1808.
Apenas terminó sus estudios médicos se traslada a Cumaná,
donde vive hasta 1812; luego de iniciado el movimiento de la
Independencia, Vargas es parte del Supremo Poder Legislativo
de Cumaná en 1811. Se encontraba en La Guaira cuando el
terremoto del 26 de marzo de 1812, y allí prestó destacados
servicios como médico y hombre público a la comunidad de su
ciudad natal, los cuales fueron reconocidos oficial y
públicamente por la municipalidad guaireña.
Después del terremoto regresó a Cumaná, y se reencargó de
sus actividades profesionales. Cuando llegó Francisco Javier
Cervériz a Cumaná, redujo a prisión a todos los que habían
tomado parte en la Legislatura, y Vargas fue enviado a las
bóvedas de La Guaira donde permaneció hasta comienzos de 1813
cuando fue libertado.
A fines de ese año se embarcó hacia Europa, con el
propósito de ir a Edimburgo a perfeccionar sus estudios
médicos y quirúrgicos. Allá estudió cirugía, química,
botánica, anatomía, dentistería. En Londres obtuvo su
incorporación al Real Colegio de Cirujanos. De regreso a
América en 1819, se estableció en la isla de Puerto Rico, pues
a este sitio, durante la guerra, habían ido a refugiarse sus
hermanos con su madre, y administraban una propiedad en el
sitio de Aguas Prietas, cerca de la ciudad de Ponce.
En Puerto Rico desarrolló una ingente labor profesional y
científica. Allí escribió numerosos trabajos y colaboró con la
Junta de Sanidad de la isla. En 1825, decidió regresar a
Venezuela definitivamente. El 18 de octubre de 1825 ya está en
Saint Thomas y poco después se encuentra en Venezuela.
Desde su llegada se dedicó al ejercicio de su profesión y
se incorporó a la Universidad de Caracas como profesor de
Anatomía. Primero dictaba las clases en su casa de habitación
y luego inició los estudios oficiales en la universidad,
habiéndose dedicado a componer un texto de estudio.
En 1827, después de la reorganización de la Universidad por
el Libertador, fue electo rector, el primer rector médico,
como lo permitían ya los nuevos estatutos. Es a partir de esa
época cuando Vargas comienza a dar en Caracas muestras de su
capacidad administrativa, de su sabiduría y sentido común. En
todas partes se le admira y se le respeta. Las rentas de la
universidad, dispersas y atrasadas, son puestas al día bajo su
exacta laboriosidad. Se dedica a reorganizar las diversas
facultades, a la creación de nuevas cátedras, a las
reparaciones físicas de los locales, a la organización de
bibliotecas, a relacionar la universidad con otros planteles,
de modo que cuando terminó el rectorado de Vargas, la
universidad se había remodelado y puesto al día.
Fuera de su condición de médico y cirujano, como profesor
de anatomía, inaugura las disecciones sobre cadáveres,
procedimiento novedoso para la época, lo que le confirió
extraordinaria reputación como docente. Fundó en 1827 la
Sociedad Médica de Caracas, con lo que se comenzaron a
practicar reuniones científicas en el país.
Es ampliamente conocida su labor botánica en este período y
sus relaciones con hombres notables de esta ciencia en el
mundo entero; De Candolle, uno de los más grandes botánicos de
la época, bautiza algunas plantas con el nombre de Vargasia en
homenaje a los trabajos de Vargas sobre la materia. Una vez
terminado su rectorado, Vargas se dedicó de lleno a la
instrucción, y ya en 1832, fundó la cátedra de Cirugía.
Simultáneamente con sus actividades científicas y
educativas, Vargas tomó parte en las actividades políticas, y
así lo vemos asistir al Congreso Constituyente de 1830, donde
desplegó una gran actividad en las comisiones de trabajo, en
las sesiones plenarias y en muchas oportunidades salvó su voto
cuando se atacó al Libertador.
Va a ser en 1830 albacea testamentario de Bolívar, encargo
que cumple junto con los otros 3 albaceas con religiosa
acuciosidad. En 1829, al ser fundada en Caracas la Sociedad
Económica de Amigos del País, Vargas fue designado su primer
director. Su obra científica es extraordinaria. Sus
conocimientos son sólidos y precisos. Goza de una merecida
fama de hombre de carácter recio, firme, de una sabiduría
universal, humanística y técnica, de un espíritu despierto y
una inteligencia viva.
Es por ello que no resulta extraño que, cuando en 1834 se
comienza a hablar de los candidatos para el segundo período
presidencial (1835-1839), se fijen en él todas las miradas,
especialmente las de aquellos hombres que representan la clase
intelectual. Había obviamente en esta selección un sentimiento
o una reacción antimilitarista. Venezuela se encontraba, hacia
1835, con la presencia personal viva de muchos de los jefes
que habían tomado parte en la independencia de Venezuela y de
los otros países bolivarianos.
La mayoría de estos jefes militares eran hombres que
oscilaban en el promedio de los 40 años, y estaban todos
activos en sus rangos militares. Venezuela veía con
desconfianza esa multitud de hombres que tenían lógicas
ambiciones políticas y de poder, y las clases intelectuales
trataron de anteponer a ellos, como recurso para un posible
reforzamiento del poder civil, la personalidad de Vargas. Es
por ello que, a sabiendas de que a éste no le atraía la
figuración política y que prefería el gabinete tranquilo del
estudio, hicieron todo lo posible para vencer su resistencia.
La opinión pública caraqueña y nacional lo presiona en forma
sistemática para que acepte la primera magistratura.
Vargas insiste repetidas veces en no ser el candidato, ni
ser el hombre que puede conjurar los peligros que acechan a la
República en esa época, pero al fin cede ante la universal
presión que lo lleva en una forma casi unánime al solio
presidencial. Fue electo presidente en las elecciones de 1834,
voto ratificado por el Congreso el 6 de febrero de 1835 y se
posesionó de la presidencia el día 9. El 8 de julio siguiente
estalló la llamada Revolución de las Reformas que lo depuso
del cargo y lo envió exiliado a Saint Thomas. Páez, facultado
para ello por el presidente Vargas, asume la dirección del
ejército constitucional y en pocas semanas expulsa de la
capital a los rebeldes y repone a Vargas como presidente
constitucional.
Continúa en el ejercicio del cargo hasta abril de 1836
cuando renuncia irrevocablemente. Después de esta experiencia
se dedica durante el resto de su vida exclusivamente a la
causa de la educación. Asume la presidencia de la Dirección
general de Instrucción Pública, la cual ejercerá desde 1839
hasta 1852. Continúa dando en la Universidad sus clases de
anatomía y cirugía y funda en 1842 la cátedra de Química.
Preside la comisión encargada de exhumar en Santa Marta los
restos del Libertador y conducirlos a la Patria, misión que
queda cumplida en diciembre de 1842. Escribió en estos años
numerosos trabajos científicos. En agosto de 1853, sintiéndose
enfermo, viaja a Estados Unidos, donde reside primero en
Filadelfia y luego en Nueva York, donde muere. En 1877, sus
cenizas fueron traídas a Caracas y sepultadas en el Panteón
Nacional el 27 de abril de ese mismo año. |