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Los yukpa son el único grupo étnico de filiación caribe que
reside en el occidente de Venezuela. Sus asentamientos se
ubican en los valles de la vertiente venezolana de la Sierra
de Perijá, en el Estado Zulia, desde el río Santa Rosa en el
sur, hasta el alto río Guasare; ríos Palmar y Lajas en el
norte.
Su presencia en esta región montañosa se registró desde la
expedición de Alfinger y su hueste cuando ésta cruzo la
serranía en 1630. Desde el comienzo del siglo 17 los españoles
iniciaron su contacto con los yukpa con el establecimiento d
encomiendas en tierras de los llamados "Marcotes". Durante el
período colonial los yukpa se designaban con diferentes
nombres locales: Macoa, Sabril, Aratomo, Coyamo, Chaqué, etc.
En tiempos más recientes, hasta los años 60, se acostumbraba
llamar "motilones mansos" a los yukpa, en oposición a sus
vecinos barí, los motilones bravos, con la creencia errónea de
que ambos pertenecían a la misma etnia.
El grupo étnico yukpa presenta cierta homogeneidad
cultural. No obstante, el relieve muy accidentado de la Sierra
de Perijá, al parecer, ha producido unas diferencias
geográficas en la etnia, principalmente marcada a nivel
dialectal, que han contribuido a la formación de un subgrupo
diferente en prácticamente cada valle. Estas diferencias se
acentúan más entre un extremo y otro en el territorio yukpa:
entre los Irapa en el valle del río Tukuko, y los Japreria en
los valles de los ríos Lajas, Palmar y alto Guasare, pasando
por los Shaparu cerca del Tukuko, los Parirí y Wazama del río
Yasa, los Rionegrinos del río Negro, y los Macoíta de los ríos
Aponcito y Macoa.
Los asentamientos yukpa se distribuyen en forma dispersa en
la Sierra de Perijá. Tradicionalmente, éstos eran más pequeños
que en la actualidad, y estaban conformados por una familia
extendida encabezada por su jefe, y agrupaban varias viviendas
en cada una de las cuales habitaba una familia nuclear,
Actualmente, los asentamientos son de mayor tamaño y, desde la
retirada de los barí hacia el sur, muchos de ellos se han
establecido en las tierras bajas al pie de la Sierra,
especialmente en la misión del Tukuko y sus alrededores.
La agricultura de tala y quema sigue siendo su principal
actividad de subsistencia, complementada por la caza, la
pesca, la recolección y una incipiente ganadería. El maíz es
el cultivo y alimento principal de los yukpa, combinado con la
yuca dulce, los plátanos y los cambures, En las últimas tres
décadas el cultivo del café se ha extendido por todas las
comunidades, y constituye el cultivo comercial más importan le
de sus familias. Los yukpa comercializan el café a través de
su propia empresa cooperativa establecida en Machiques.
El contacto de los yukpa con la sociedad criolla ha
producido profundos cambios en su cultura material. El
surgimiento de asentamientos de gran tamaño, conformados por
viviendas rurales son una expresión visible de este cambio. No
obstante, los yukpa han logrado conservar una fuerte identidad
cultural con su lengua, su organización social y económica y
sus creencias religiosas. Los yukpa contemporáneos son más
conscientes de sus derechos y, hoy, se mantienen unidos en la
defensa de su unidad territorial frente a Ios proyectos de
explotación de carbón en su tierra.
Antropólogo Roberto Lizarralde |