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Los piaroa son un pueblo indígena de filiación lingüística
sáliva, cuyas comunidades se encuentran dispersas en un
territorio c comprendido entre Punta Piaroa en el Alto Orinoco
y Los Pijiguaos en la cuenca del río Suapure.
Después de 300 años de contacto con Occidente, los piaroa
muestran en su cuerpo social las trazas de su rigor. Ellos son
la expresión del mestizaje de los sobrevivientes de los grupos
indígenas que habitaban su actual territorio y que por un
efecto de gravitación demográfica se concentraron y mezclaron
con los grupos montañeses de piaroa, quienes habían logrado
resistir mejor los efectos despoblado res de la colonización
gracias a su dispersión demográfica y al difícil acceso de sus
territorios. Por ello, uno de los perfiles más resaltantes de
su conformación sociocultural es la mezcla de rasgos, que en
algún momento debieron pertenecer al haber de otros grupos
habitantes ya desaparecidos de su actual territorio como los
maipuri, los avani, los sereu, los mabu, lo quiruba y los
atures, por citar sólo los más importantes. En resumen, los
piaroa son herederos de un patrimonio cultural que es el suyo
y al mismo tiempo, el de todos los grupos vecinos destruidos
por la colonización.
Hasta hace alrededor de unos treinta años utilizaban casi
todos los elementos tradicionales de su cultura material:
hermosos guayucos blancos de algodón finamente adornados,
casas comunitarias de forma cónico elíptica cuyos techos de
palma llegaban hasta el suelo, cerbatanas cuyas flechas eran
humedecidas con el mejor curare del Amazonas venezolano,
pinturas vegetales, embarcaciones monóxilas y canaletes. Hoy
han cambiado mucho su cotidianidad. La gran mayoría se viste y
adorna como lo hacemos sus vecinos criollos. La gran churuata
tradicional es usada sólo en unas pocas comunidades, mientras
el asentamiento concentrado de varias casas unifamiliares toma
su lugar y se hace característico. Las cerbatanas y el curare
son cada día más escasos, mientras la bácula es un instrumento
obligado en el instrumental doméstico.
Los piaroa han sido considerados como los socios
comerciales más con fiables y honestos del Amazonas
venezolano. La actividad comercial con sus vecinos, que ha
sido siempre un rasgo definitorio de la sociología de este
grupo, continúa siendo un hecho cotidiano. Sin embargo, ella
ha cambiado en muchos sentidos; antes era extremadamente
diversificada, tanto por los ítems comprometidos en la
actividad como por los renglones: instrumentos de trabajo,
alimentos, ornamentos, bienes rituales, resinas y colorantes.
En contraste, el comercio piaroa contemporáneo tiende cada día
a restringirse más a los bienes agrícolas requeridos por las
poblaciones criollas. Hoy puede decirse que una buena
proporción de frutas y subproductos de la yuca consumidos en
Puerto Ayacucho llegan gracias al comercio con los piaroa.
Finalmente, el hecho cultural más resaltan te de los
piaroas es su negación absoluta al ejercicio de la violencia
física o verbal. Severos en su auto control (cuando no median
factores perturbadores como el alcohol), rigurosos y
disciplinados, se horrorizan de aquel que no es capaz de
domesticar sus emociones. Por ello, frente a las destemplanzas
tienden a huir temerosos del peligro representado por el
descontrol.
En resumen, los piaroa actuales son no sólo los herederos
de ricas tradiciones sino también modelo de comportamiento
frente a la violencia y activos gestores del Amazonas
venezolano del futuro.
Antropólogo Alexander Mansutti. |